Cuento que le escribí a un chico que me gustó en un boliche (tenía una versión editada para no confesarle la profundidad de mi capacidad obsesiva pero aquí para mis fieles lectorxs la versión unhinged):
Hola. El viernes estaba celebrando mi cumple en Bela cuando un chico muy bomba me interrumpio para hacerme una entrevista sobre si venia de Peces Raros o no. Procedi a explicar mi proceder. Le dije a ese chico y su amigo que les veia cara conocida, el chico me dijo que salian siempre en la tele, en chiste (aparentemente). La tension y la duda sobre la identidad del chico bomba y su amigo me carcomieron el cerebro durante el resto de la noche, junto con la musica intrusiva y la quimica introducida en el cuerpo. Dias despues, poseida por los ecos de esa manija, aun buscaba freneticamente en redes quienes eran estos dos personajes. La teoria estaba inconclusa, ya que el chico de rulos (el amigo del chico bomba) me daba la certeza de ser un influencer de tiktok y/o instagram, de comedia y/o baile. El chico bomba, en mi teoria era musico. Pero si ambos eran famosos o influencers, ambos debian ser lo mismo. Estaban juntos en la fiesta protegiendose de (pero tambien promocionandose/ haciendose desear por) sus sedientos seguidores y fans. Yo me sabia fan del trabajo de ellos, pero continuaba ignorando cual era este trabajo. Un dia de dar rienda suelta a mi obsesion, busque entre los seguidores de las cuentas de Bela, en los posteos de Momento Indie, en las fotos del Flaco Cain (el dj delirado de aquella noche fatidica), las entrevistas de Lara Gianina y Pogo Pedia, incluso mire todos los reels a los que le di like desde Julio de 2024. En una desesperada burbuja de aire cerebral en medio del ahogo de la obsesion, descubri quienes eran. El chico de rulos era tu amigo, y el chico bomba eras vos. El jueves 8 de mayo los vi a ambos en un sueño psicomagico llamado “Proyecto Existir”, en un centro de la memoriq, que fue escuela negadora, que fue centro de tortura, que fue centro de detencion, donde estuvo mi tio detenido en el año 75. De un eco surreal de pasado, desfigurada por el llanto, a una fiesta de electronica, desfigurada por el extasis. Hola, chico bomba, me inspiraste este cuento. Es que sos muy bomba.
