Hay una partecita adentro tuyo
Como vieja madera parca
Que no se deja acariciar con ternura
Que con elogios y susurros
No le llega la luz
Esa parte necesita
Reconocerse en aspereza
Chocar con dureza
Necesita no ver nada.
Oscuro el inconsciente
Tan denso como fantástico
Se albergan allí historias deseos objetos
Que en sueños se nos revelan en símbolos
Crípticamente
Evidente para quien lo sepa escuchar.
Allí nado
Con placer
Porque lo oculto me convoca
En lo oscuro me reconozco
No necesito luz para brillar
Brillo como el fondo del mar
O como un agujero negro sideral.
Compartime tu aspereza
Abrime tu pena o tu misterio
Tu carencia
Y yo te convido
Como un suave manto
De mi brillo abrumador.
Las dos primeras frases de esa poesía las soñé, eran metáfora de otra cosa pero ya despierta no me pude acordar. Soñe con mucha madera: que bajaba en bici por un camino de arboles rojos por una bajada empinada y atras se veia una montaña con verde amarillo y rojo iluminada por el sol.
Tambien con una puerta de madera vieja con un cuadradito de secciones como una ventanita en el medio arriba a la altura de la cara donde vivian cuatro arañas grandes y pardas.
Soñe que un chico hermoso que quería se reía conmigo y otra persona imaginando una jugarreta en una casa hermosa de piedra con ventanas grandes en forma de arco con madera tallada a mano que de afuera se veian espejadas. Después algo le pasaba, tenía un escorpión encima? Y yo me ofrecía a alzarlo y llevarlo. Y podía, era muy fuerte en el sueño.
Hermoso mundo el inconsciente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Usted acaba de escuchar parte de la conversación casi interminable conmigo misma que durará toda mi vida y cuyo archivo comparto con la nada virtual. Siéntase libre de opinar del tema en cuestión.