domingo, 7 de junio de 2020

"(...)Nada de lo que me pega me desvía. Todo lo que me pega me conduce."
Vicente Luy, el día de mi cumpleaños, 2010.

Soy imperfecta. Todxs lo somos. No puedo ser perfecta. Ni siquiera puedo fingirlo. Me siento rota. Siempre melancólica, nostálgica. Siempre dramática. Me pregunto si algún día me reiré de mi comportamiento y mi sufrimiento, o si seré así siempre. Casi 30 años y las mismas inquietudes. Cambié. Fui, volví. Probé. Nada me contenta. Nada me equilibra o me compromete, salvo quizás mi familia. Y sin embargo ni siquiera ahí me siento adaptada.
Por qué siempre mirando atrás? El pasado me persigue. Va cambiando de forma pero siempre es el pasado. Siempre hay algo que podría haber hecho diferente para sentirme diferente también de como hoy me siento. Y no es que mi presente no sea feliz. Nunca me faltó nada, ni me falta. Y sin embargo el vacío me persigue. Y con los años es peor, porque lo voy aceptando, lo voy abrazando y veo la gente apartarse de mí y yo quiero apartarme de ellxs. Para sentirme que estoy donde tengo que estar. Separada. Inadaptada.
Soy imperfecta y me siento rota. Pero también hay esperanza en mí. No se puede ser víctima y dramática sin ser romántica también. No me importa ser imperfecta ni sentir melancolía ni sentir nostalgia, me importa saber cual mierda es mi destino, a qué se debe tan entramada cabeza. No me deja dormir. A donde voy con todo esto, si esta grieta este vacío esta rotura tienen sentido. Sólo eso quisiera saber. Dejar de añorar y envidiar. Dejar de sentirme y comportarme como un ser inviable.
Algún día lo lograré. O no. Para eso existe la reencarnación no?